martes, 9 de agosto de 2011

Cocina: Tomates ¿eran los de antes?


No es una novedad para nadie que la mayoría de los tomates que compramos en el supermercado no tienen sabor a nada. Y es que casi el 99% del que consumimos está producido en invernadero.

El tomate es uno de los alimentos más naturales y que más antioxidantes contiene. De sobra es conocida por casi todas, su capacidad de complementar dietas que buscan ayudar a prevenir enfermedades como el cáncer, así como su aporte a la hora de controlar la presión arterial o el nivel de líquidos corporales. Pero, ¿por qué ya casi no tienen sabor?



La respuesta nos la da la ‘gastrobotánica’, una técnica que rescata especies olvidadas del reino vegetal para su posterior cultivo orgánico. Es decir, recuperan variedades que habían caído en desuso o habían sido sustituídos por otras especias, para su uso en la cocina. Son tomates de cultivo orgánico y que provienen de nuestro entorno geográfico más inmediato.

Hasta ahora la demanda de los consumidores ha primado el aspecto más que el sabor, y por eso no se dejaban madurar los tomates lo suficiente  y se recogían verdes. En las verdulerías, todas elegimos los tomates ‘más bonitos’ y normalmente son los más insípidos. El sabor viene del alto grado de sacarosa (fructosa más glucosa) más los ácidos. El sabor ácido de los tomates se encuentra en el corazón y en las semillas mientras que la sacarosa está en la carne exterior.


                                                          
Cuando vayas al mercado vas a ver que hay muchos tomates sin pedúnculo (el tallo o rabo) y ahí es por donde se escapa el aroma del tomate. Es como comprar un perfume sin tapa. Al cabo de poco tiempo se evapora. Así pasaría con los tomates. Por lo visto, a veces no tienen ese rabo para ahorrarse un proceso industrial y lo que hacen es cargarse el aroma.


La clave del sabor del tomate

1º Mientras mayor número de horas de sol en verano tenga un tomate, habrá una mayor síntesis de azúcar en el alimento y será mucho más sabroso.

2º Mientras más persista el tomate en la planta, es decir, que lo coseches más tarde, mejor estará.

El tomate es una fruta estacional y cuando tiene más sabor es en pleno verano y los mejores son los de febrero, en el hemisferio sur.

Durante los procesos industriales recogen los tomates verdes, antes de que comiencen a tener pequeñas manchas o imperfecciones ya que al ama de casa no le gusta comprarlos ‘feos’. Además, un tomate verde es más duro y por lo tanto se puede manipular y transportar mejor sin riesgo a que se estropee.  Y por último, un tomate verde, artificialmente lo podés madurar en el instante que te venga bien.

Fuente: bellezapura.com

Bueno, ya conocimos las claves para elegir buenos tomates. A prestar atención o a volver a la huerta en el "fondo de casa", ¿no?...

1 comentario:

  1. Los tomaateess...pensar q me los comia como si fueran manzanas pero es verdad estan tan quimicos q pierden su sabor.. cuanto tenga mi pedacito de patio sin duda tendre una plantita..total manteniendola no es taaaaan complicada..
    Mas besos para una persona q los merece! TQM♥

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